Gato Oriental Barcelona

Si llevas un tiempo por aquí, sabrás que durante años me dediqué a la cría de una raza que apenas tiene presencia en Europa y que es originaria de Tailandia: los Khao Manee.  En 2023 tocó poner fin a esa etapa por varios motivos que imposibilitaban seguir criándolos con lo que algo dentro de mí se quedó incompleto.

Con esos antecedentes, hace unos meses volví a hablar con mi pareja de lo fascinantes que nos parecían los gatos orientales por lo distintos que son de otros felinos.  Él llevaba años siguiendo varias cuentas de esta raza porqué siempre le han parecido muy especiales.  Tiempo atrás había tenido una conversación con Lidia de www.bienestarfelino.com sobre el talante tan especial que tienen estos gatos y ni que decir tiene que a ella le fascinaban tanto como a nosotros.  Sin darme cuenta, una nueva ilusión me iba invadiendo. 

De forma imprevista, se cruzó la arriesgada oportunidad de adquirir dos preciosidades y digo arriesgada porqué todo el proceso estuvo plagado de mucha incertidumbre y hasta el último segundo no tuve la certeza de que tuviera un final feliz… Pero quien nada arriesga, nada hace y aunque por varios motivos no era mi momento, decidí tirarme a la piscina.  

Semanas después y tras varios episodios que pusieron a prueba mi finita paciencia, una madrugada de un día cualquiera pude recoger a Brownie y a Cinnamon. Hoy por fin os los puedo presentar oficialmente y ya os adelanto que son las criaturas más extrañas que he acariciado jamás. 

Los gatos tienen la temperatura corporal más elevada que los humanos y el pelo del gato oriental es tan corto que el simple hecho de entrar en contacto con ellos es ya especial (los que alguna vez habéis tocado un Sphynx sabréis a lo que me refiero) pero es que además son extremadamente delgados y curvilíneos. Mi sensación inicial es que estaba ante seres mágicos o de otro planeta; podrían encajar perfectamente en una peli de Tim Burton o de la saga Star Wars.

A eso le sumamos que si pudieran elegir, su estatus natural sería ser una prolongación de mi cuerpo (no me dejan ni a sol ni a sombra y son máquinas de ronronear). Adoran la presencia humana en todas sus formas y edades, son extremadamente sociables y alegres, además de listos y han llenado mi hogar con un poco mas de luz, que se suma a la de todos los que vivimos aquí.  Estoy feliz de que se hayan cruzado en mi camino y plenamente enamorada de ellos tras los pocos días que hemos compartido por el momento. 

Espero ser capaz de transmitiros todo lo que estoy segura que voy a aprender de ellos. 

Cinnamon es la hembra, algo mas mayor que él y debe su nombre a su color aunque seguro que lo habías notado ya.

Brownie es todavía muy chiquitín, apenas pesa 1,5 Kg y es lo mas parecido a un murciélago con patas que yo haya visto. Un espectáculo de criatura que te dan ganas de achuchar a cada momento.

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